Narrado
por Selenia Venturi:
Hace
unos días me llegó una carta de Alice y Jasper en la que nos
avisaban de una visión más que tuvo Alice hace unos pocos días.
La
carta afirmaba que los Wikinays podrían llegar hoy mismo, así que
decidí ir a decírselo a Carlisle.
Llegué
a la entrada de la casa y encontré a todos los Cullen. Me saqué la
carta del bolsillo y me acerqué a ellos.
-Vulcano
me ha traído esto esta mañana. Es de Alice y Jasper.
-¿Que
noticias tienes de ellos? - preguntó Edward mientras yo le daba la
carta a Carlisle.
-Dicen
que seguramente los Wikinays vendrían hoy, que nos esperarían en el
centro del bosque.
-Bien,
pues vamos.
-Espera
- dije mientras me ponía frente a todos - No podemos ir todos, o
pueden pensar que les vamos a tender una trampa.
-Tiene
razón - dijo Carlisle
-Lo
mejor sería que fuéramos tres - me puse a pensar quienes irían
conmigo
-Carlisle
tu deberías ir con ella porque ya les conoces. - le dijo Edward
-Y... si hay una pelea creo que debería acompañaros Emmet
-¿¡COMO!?
- no es que me hiciera mucha gracia
-Puede
sernos de gran ayuda - Carlisle intentaba convencerme
-Bueno...
¡Vale! - dije suspirando y con mala gana
-Bueno,
pues de excursión al bosque se ha dicho - dijo Emmet levantándose
con una sonrisa de uno de los bancos del porche
-Te
odio - dije por lo bajo - No me extraña que Rosalie no te aguante y
que te mande cada noche al sofá. - eso ya lo dije para que me oyera
-¿Que
es lo que has dicho?
-Que
te odio. Y que no me extraña que Rosalie no te aguante y te mande
cada noche al sofá - dije sin perder la sonrisa
-Ya.
Eso me había parecido.
Me
giré aún sonriendo. Carlisle me siguió mientras dejábamos el
porche y Emmet nos siguió después.
Llegamos
a la entrada del bosque.
Empezamos
a oír vampiros acercándose. Cada vez se oían más cerca.
De
repente parecía que había un terremoto, todo el suelo empezó a
temblar y Emmet parecía un poco nervioso.
-¡Vamos
a morir! ¡Vamos a morir!
-Relájate
Emmet - ya me estaba empezando a poner nerviosa a mi también
-¿¡Que
me relaje!? ¡Vamos a morir!
-Son
buena gente, solo que la mayoría de las veces no pueden controlar su
don
-¡Ah!
¡Pues bien! ¡Vamos a morir!
-¡Que
te relajes! - tras decir eso le pegué un puñetazo en la cara.
Carlisle nos miraba como si estuviésemos locos.
-Gracias,
lo necesitaba - me dijo Emmet sacudiendo la cabeza.
-No...
Gracias a ti - dije riendo.
Unos
minutos después un grupo bastante amplio de vampiros nos rodearon,
acompañados de varias aves rapaces. Era un grupo compuesto por 12
mujeres y 3 hombres.
Los
temblores de tierra pararon y dos de las tres líderes (la tercera,
yo) se acercaron a nosotros.
Una
de ellas era un poco bajita en comparación con los demás, de ojos
ámbar, con una melena pelirroja y ondulada hasta los hombros. Esa
era Yunthara
Y la
otra era Heletla. Una de las más altas. Con muchos collares colgados
al cuello y varias espadas a la espalda. Ojos rojos y una melena
marrón ondulada hasta la cintura.
-Hola
chicas, un placer volver a veros - las saludé yo sin saber muy bien
que decir
-¡Menudos
monumentos! -grito Emmet mirando a todas las chicas de arriba a
abajo.
-Perdonarle,
es que cuando nació se cayó de la cuna de cabeza y a quedado así.
-Ya
tranquila - dijo Heletla riendo.
-Mi
casa esta un poco más adelante - les dijo Carlisle
-Muy
bien. Pues te seguimos hasta allí.
Emmet,
Carlisle, los Wikinays y yo llegamos en unos segundo a casa . Allí
nos esperaban el resto de los Cullen y los otros clanes.
-Selenia
¿son ellos? - me preguntó Garreth
-Si.
Lo son - le respondí
Después
de presentarlos a todos Heletla quería hablar conmigo. Nos fuimos al
bosque para que nadie pudiera oírnos.
-¿Cuando
piensas decírselo?
-¿El
que? ¿A quien? - estaba un poco confusa
-Tu
ya lo sabes.
No
finjas que no te importa.
-¿A
Garreth?
-Si
-Nunca
lo sabrá
-Debe
hacerlo.
-Eso
no cambiaría nada
-O
si. Si el supiera que...
-No
lo hará. - la corté - Estas guerras no se ganan sentimentalismos
Heletla; sino con agallas.
Tras
decir eso me fui. Tenía muchas cosas en las que pensar.