También estoy escribiendo esta misma historia en Potterfics para más gente la pueda conocer y darme su opinión, mi nombre de usuario es LunaVulturi. Aqui os dejo la URL: http://www.potterfics.com/historias/132977

Un saludo ;)

sábado, 23 de febrero de 2013

Capítulo 9º: Drácula 1 y 2


Narrado por Selenia Venturi:

El don de Bella era más poderoso de lo que todos creíamos, lo suficiente como para detener una tormenta eléctrica.

Bella, Edward, los Denali, Garreth, Carlisle, Senna, Zafrina y yo seguíamos junto a la casa de los Cullen.

Mientras Jacob llegaba con nuevos miembros de la manada, Vulcano llegó y se posó a la rama más cercana a mi, intentando decirme algo. Yo me giré hacía el, entendiendo lo que era, ya que, el y yo nos comunicábamos por telepatía.

-¿Que ocurre? - me preguntó Carlisle preocupado.

-Alguien... - no pude acabar, porque justo Jacob entró en fase.

-Esos no han sido invitados - después de decir eso, el y los que iban con ellos entraron en fase de un salto.

-Eso es lo que pasa exactamente. Alguien viene - les dije yo a todos.

Todos comenzamos a ver a un par de vampiros correr entre los árboles del bosque junto a la casa de los Cullen. Parecían más pálidos que cualquier otro vampiro; uno era rubio y el otro moreno.

Jacob y los demás lobos que iban con el no paraban de perseguirlos, pero los dos vampiros eran más rápidos que ellos.

Para ganar terreno, los vampiros comenzaron a usar los árboles, hacían todo tipo de acrobacias mientras se reían a costa de los lobos. A mi ya me estaban empezando a cabrear, a si que, decidí tomar partido.

Miré a Vulcano, y el sabiendo lo que quería, se transformó. Me subí sobre el, pero antes de salir corriendo, Carlisle me detuvo.

-Selenia, ¿pero que haces?-me dijo el extrañado

-¿¡Enserio!? ¿¡Que tipo de broma de mal gusto es esta!? - le comencé ha decir señalando lo que estaba pasando. - ¿Esto es una persecución? ¿¡A esto llamo yo un numero circense!? - Y sin decir nada más, les dí dos tirones a las riendas y 

Vulcano y yo comenzamos a galopar detrás de ellos.

Alcancé a los lobos, así que nos dividimos para alcanzar más terreno; ellos por la tierra, y yo volando detrás de los vampiros que estaban por las ramas de los árboles.

-¡Vaya! Ha llegado la caballería - oí decir al vampiro rubio.

-¡Creo que se ha enfadado la princesita! - dijo esta vez el moreno y los dos empezaron a reír de nuevo y siguieron corriendo.

Eso si me enfureció, sospechaba que no me tomaban enserio por ser una mujer y parecer demasiado joven.

-Tu puedes volar más rápido. Se que puedes - le dije a Vulcano dándole más confianza.

Todavía oía a los demás decirme cosas como: "Vete un poco más despacio", "Ten cuidado"; o en el caso de Garreth: "¡Venga, que ya son tuyos!"

Los dos vampiros bajaron de golpe al suelo, y yo detrás de ellos. Vulcano galopaba cada vez más rápido.

Cada vez estaba más cerca de ellos, ya casi les tenía, pero rápidamente subieron a un peñasco que estaba delante nuestro, pero por no haberles quitado la vista de encima no lo había visto, así que, tuve que parar porque estaba demasiado cerca de el y no quería estrellarme.

Me detuve en seco, bajé de Vulcano y me quede mirándolos. Los vampiros se sentaron, y cuando los lobos llegaron y se pusieron a mi lado, ellos les silbaron como si fueran mascotas.

Bella, Edward, Garreth, Carmen, Eleazar, Kate, Tanya y Carlisle llegaron unos segundos después.

Todos se pararon junto a mi, y fue Carlisle el que dijo la primera palabra.

-Vladimir. Stefan. Estáis muy lejos de casa.

El rubio. ¿Vladimir? El moreno ¿Stefan? Extraños nombres. Me acerqué a Tanya y la pregunté en bajo:

-¿Quienes son?¿De donde vienen?

-Vladimir y Stefan son de Rumanía, también tuvieron problemas con los Vulturis - me respondió ella, por lo bajo al igual que yo.

Me puse a pensar. ¿Rumanos? Interesante ¿Nos podríamos fiar de ellos?
Oí a Kate preguntándole a Eleazar: "¿Que les trae por aquí?

-Hemos oído que los Vulturis van a venir a por vosotros, pero que no estaréis solos. - dijo Vladimir con un acento que me recordaba a Drácula

-Nos acusan de algo que no hemos hecho - nos defendió Carlisle

-Nos da igual lo que hayáis hecho, Carlisle.

-Hemos esperado un milenio, para que alguien desafiara a esa escoria, italiana - dijo Stefan con el mismo acento

-No pretendemos luchar contra los Vulturis - dijo Carlisle, ya que el no buscaba una pelea, no contra los Vulturis.

-Una lastima... - comenzó Vladimir - los testigos de Aro estarán decepcionados...

-Disfrutan con una buena batalla-finalizó Stefan. Después rieron los dos, pero de una forma que no me gustaba nada.

-¿Los testigos de Aro?-le preguntó Eleazar a Carlisle

-Vaya... ¿Seguís esperando que os escuchen? - nos dijo Valdimir. A mi me daba la sensación de que se reían de nosotros - Por cierto ¿quien es vuestra nueva amiguita? - preguntó refiriéndose a mi.

-Es Selenia. Selenia Venturi - dijo Carlisle

-Italiana ¿Verdad? - me preguntó Vladimir

-¿Tanto se me nota?¿Como lo sabias? - le pregunté yo

-Bueno lo he sospechado por el nombre, pero ya que me lo has afirmado, ahora lo sé al cien por cien - eso me sacó una media sonrisa. - ¿Tu no serás como los Vulturis verdad?

-¿Crees que todos los que somos de Italia somos como los Vulturis? - dije sonriendo.

-¿Lo eres? - preguntó Stefan

-No. Creedme. No me gustaría que se me relacionase con nada que tenga que ver con los Vulturis. Es más, me daría vergüenza parecerme a ellos.
Vladimir y Stefan se quedaron unos segundos callados mientras los demás nos miraban, hasta que mostraron una sonrisa en sus caras.

-Creo que nos vamos a llevar muy bien entre nosotros  - les dije a los dos sin dejar de sonreír  


Capítulo 8º: Descubriendo el don de Bella


Narrado por Selenia Venturi:

A Bella la tranquilizó la llegada de Senna y Zafrina, eso significaba que su petición llegó a los más remotos lugares. Zafrina tenia un poder sobre la mente; podía hacer que cualquiera viera lo que ella quisiera.
A mi ya me lo demostró, me resultó increíble.

Estábamos Bella, Edward, Garreth, Carmen, Eleazar, Kate, Tanya, Carlisle, Zafrina, Senna y yo en la parte de atrás de la casa de los Cullen.

Ahora Zafrina le estaba demostrando su don a Edward, que al igual que a mi le estaría mostrando el Amazonas. Ya se notaba que el don de Zafrina estaba actuando sobre el, porque tenia, como a mi me gusta decir "cara de cromo", y miraba hacía todos los lados.

-Si no me estuvieras agarrándome de la mano, juraría que esto es real - le dijo Edward a Bella, que efectivamente, estaban agarrados de la mano.

-Yo no veo nada - dijo Bella un poco confusa, mientras todos la mirábamos.

-Edward, no me habías dicho que tu esposa fuera un escudo - dijo Eleazar. Eso no nos sorprendió mucho ya que sabíamos que el don de Eleazar era descubrir otros dones.

Edward y Bella se miraron mutuamente un poco sorprendidos.

-¿Un escudo? - le preguntó Bella

-Los que he conocido eran muy diferentes

-Es un talento defensivo, tienes un don muy poderoso - dijo Eleazar

-Por eso yo no podía leer tu mente, por eso Aro no pudo - la explicó Edward
Cuando Edward acabó, Kate cojio de la mano a Bella de la mano, y una pequeña descarga eléctrica intentó entrar en ella, pero desapareció al instante.

-Si, ya lo creo que es un escudo-comenzó Kate - debería haberse caído de culo - finalizó Kate soltándola la mano.

-O tu voltaje no es para tanto - dijo Garreth acercándose a Kate con un sonrisa desafiante.

-O quizás solo funcione con los débiles- dijo Kate girándose hacía Garreth y extendiéndole la mano y moviendo los dedos, retándole a que lo demostrara.
Garreth puso una expresión de duda en su cara, pero al final lo hizo. Comenzó a acercar un dedo hacía la mano de Kate.

-Yo no lo haría - le advertio Carlisle

El dedo de Garreth tocó la palma de Kate, y una descarga recorrió el cuerpo de Garreth tirándolo al suelo con una expresión de dolor en su cara. Cuando se le pasó dio un suspiro mirando a Kate, y la dijo un poco mareado y con voz entre cortada:

-Eres... una mujer increíble - acabó con una sonrisa en el rostro de los dos mientras Kate ayudaba a Garreth a levantarse.

A mi esto, la verdad, no me cuadra, primero no se soportan y ahora se quieren, evidentemente aquí hay una bipolaridad increíble.

Me acerqué a Bella y la pregunté:

-Bella, ¿te gustaría ver si eres invulnerable a mi don también?

-Si claro. ¿Seguro que no pasará nada malo?

-No, tranquila.

-Vale, pues... adelante. ¿Pero como lo harás?

-Lo descubrirás pronto. Pero sera mejor que los demás os alejéis un poco de nosotras.

Todos los demás vampiros hicieron lo que les dije, pero un poco nerviosos.

-¿Lista? - la pregunté a Bella

Ella asintió

Yo levanté una mano al cielo, y de inmediato unos nubarrones negros se empezaron a formar, unos truenos resonaron y una gran tormenta eléctrica se formó. Un fuerte viento empezó a soplar, y un relámpago chocó contra mi puño; al igual que atrae un imán al metal. Empecé a dirigir ese relámpago, y se lo lancé a Bella, pero cuando la llegó a tocar fue como si ella lo absorbiera y no ocurrió nada más, ella se quedo en pie como si nada hubiera pasado.

Los nubarrones desparecieron, y la tormenta y el viento paró.
Todo los demás nos miraron boquiabiertos.

-¡Menudo escudo! - exclamé yo

-¿Gracias? - me dijo Bella un poco confusa y con una sonrisa.

domingo, 17 de febrero de 2013

Capítulo 7º: Reuniendo testigos y recuerdos con Carlisle


Narrado por Selenia Venturi:

Los Denali se unieron a nosotros, pero solo con ellos no seria suficiente. Carlisle y Esme se dirigían a Egipto, a buscar ayuda a un clan formado por Amun, Benjamín, Tia y Kebi; por parte de Amun fue difícil que viniesen, pero gracias a un vampiro llamado Benjamín lo hicieron.

También llegaron dos vampiras, Senna y Zafrina, del Amazonas, a mi me recordaban a Pocahontas, al menos llevaban tan poca ropa como ella.

Conocí a Jacob, un Quileute, sin que yo pudiese creerlo se imprimió en Renesmee, o Nessie, como el la llamaba ; también conocí a el resto de la manada, Seth y Leah era con los que mejor me llevaba.

Carlisle también convenció a sus amigos irlandeses para que viniesen hacía Forks: Liam, Maggie y Siobhan.

También llegaron los nómadas Mary, Randall, Peter y Charlotte, ellos eran los más impredecibles de todos.

Conocí a Alistair, un nómada solitario, al que le gustaba vagabundear solo, al igual que a mi.

Rosalie y Emmet también nos trajeron a Garreth, un vampiro en el que noté una gran observación hacía Kate Denali.

Era de noche. Estaba en la casa de los Cullen, con Carlisle junto a una ventana abierta y Vulcano con el tamaño de un águila sobre ella, listo para emprender el vuelo. Mi rostro miraba las estrellas de las doce de la noche, pero de forma triste.

-¿Crees que vendrán? Ya sabes que les gusta estar en el anonimato. Los Wikinays no acuden si no es completamente necesario - le dije a Carlisle mientras el estaba sosteniendo una carta en las manos.

-Esto es una emergencia, no te lo pediría si no fuera completamente necesario.-me dijo Carlisle dándome la carta - debemos tener fe.

-Han pasado 96 años y sigo teniendo pesadillas estando despierta, en cada una de ellas siento el don de Jane, o el de Alec, también siento que Aro estuviera leyendo mi mente, de nuevo. Una parte de mi desea alejarse de Italia, pero otra piensa que debe quedarse- dije bajando la cabeza mirando la carta - es posible que vengan a por mi.

-Eso no pasará, tanto para proteger a Renesmee, todos los demás están aquí para proteger al que lo necesite, si hay una batalla, estaremos todos juntos-me dijo Carlisle acariciándome un hombro

-Esme es afortunada por tenerte a ti - le dije sonriendo y levantando la cabeza hacía el.

Yo me acerqué a Vulcano que estaba posado en la ventana, el me miró.

-Vulcano - le dije acercándole la carta al pico, el la cojio - A volar.- El salió volando, ya sabia a donde ir.

Me apoyé en la ventana, y Carlisle junto a mi. Me giré hacía el, el hacia mi, y le dije:

-Gracias

-¿Por que?- me preguntó con una mirada curiosa.

-Puede que tu no me transformaras, pero... tu eres la razón... por la que sigo con vida

-¿Todavía recuerdas lo de Volterra?

-Claro que lo recuerdo. Fue una pesadilla hasta que te conocí a ti - dije y no pude controlar que una lagrima saliese de mi.

-Todo ira bien, créeme.

-Yo siempre me he fiado de ti. Pero tengo miedo. Soy una cobarde ¿verdad? - le dije sonriendo.

-Tener sentimientos no te convierte en una cobarde, eso es algo que nos hace más humanos, incluso a los vampiros - me devolvió la sonrisa.

-Siempre me has sabido consolar. Gracias. Pero si los demás testigos supieran lo que fui en mi vida pasada, todo se complicará.

-No ocurrirá nada malo. Y no volverás con los Vulturis. Puedes quedarte en nuestra casa hasta que lo necesites, y podrías considerar quedarte en nuestra familia

Escuchar eso de Carlisle me tranquilizó, aun sabiendo que el estaba con Esme, siempre supe que el y yo teníamos una relación un tanto especial. Sabia que estaría allí si le necesitaba.

-Cuando estoy contigo siento que estoy con un hermano. De nuevo, gracias por todo lo que has hecho por mi.

-Todo irá bien, te lo prometo, y si los Vulturis intentan llevarte con ellos haré todo lo que esté en mi mano para impedirlo.  


Capítulo 6º: Comenzamos por los Denali


Narrado por Kate Denali:

No creíamos lo que estaba pasando, Edward había tenido una niña inmortal. Más nos valía mantenernos al margen, o los Vulturis vendrían a por nosotros.

Me preguntaba que serian aquellos extraños truenos, seguramente al igual que los demás de mi familia.

El tiempo cada vez empeoraba mas, hasta el punto en el que si nos acercábamos a la niña, Bella, Edward o al lobo un potente relámpago caía al suelo entre nosotros y ellos.

-¿De donde viene esto? - pregunté yo mirando a los Cullen

Una vez más un relámpago cayó entre los Cullen y nosotros, pero esta vez una silueta de una persona se reflejaba en el, como si hubiese alguien dentro de el, y así era después de desaparecer el relámpago, una vampira de ojos escarlatas estaba entre los Cullen y nosotros.


Narrado por Selenia Venturi:

Pocas veces puedo controlar mi don, pero cuando lo hago le doy buen uso, como por ejemplo aumentar mi velocidad para ayudar en situaciones "incomodas", como esta.

Mire a los Denali, una familia con dos rubias un poco "lanzadas", Eleazar y Carmen parecían un poco más calmados.

Me giré, me sorprendí un poco al ver al lobo; miré a Edward, Bella y Renesmee, y les dije:

-¿Lo veis? Vosotros no podéis vivir sin mi - les sonreí y Renesmee me devolvió la sonrisa.- Los Denali ¿supongo? - le pregunté a la familia que estaba detrás de mi.

-Así es ¿y que es lo que podemos hacer por ti? - me preguntó Eleazar acercándose a mi

- La pregunta es ¿que podéis hacer vosotros por los Cullen? - fui hacia Renesmee la cogí en brazos y se la acerqué a Tanya -Yo ya he visto lo que es, ahora debéis hacerlo vosotros.

Renesmee fue a poner una mano sobre la mejilla de Tanya, pero ella se retiró, parecía que sentía miedo.

-No tengas miedo, así es como se comunica - le dijo Bella a Tanya.
Renesmee volvió a poner su mano sobre la mejillas de Tanya, y ella esta vez se dejó.

Por la mirada de Tanya, ella vio la verdad. Renesmee retiró su mano, Tanya se giró hacía su familia.

-Es cierto. No es inmortal.- le dijo a su familia con más tranquilidad.
Renesmee demostró a todos los Denali lo que era en realidad, y gracias a eso toda la familia nos apoyó, fueron testigos, y si las cosas empeoraban lucharían a nuestro lado.

Yo sabía que los Vulturis no nos iban a escuchar, así que para conseguir más puntos a nuestro favor, yo buscaría a mis propios testigos, yo tenía un as en la manga, una resistencia contra los Vulturis, un clan de vampiros vikingos: los Wikinays.


sábado, 9 de febrero de 2013

Capítulo 5º: Problemas con el Clan de Denali


Narrado por Selenia Venturi:

Ya descubrí a Renesmee, yo ya era una de los testigos, pero debíamos encontrar mas testigos.

Llevé a Renesmee a dar un pequeño vuelo a lomos de Vulcano, a ella parecía que le gustaba; no paraba de reír.

-Quizás deberíamos volver. Tu madre querrá saber como estas, ¿no? - la dije yo a la niña deseando volverla a oír

-Bueno... Vale. ¿Daremos otra vuelta otro día? - me preguntó ella girando la cabeza hacia mi mientras su pelo ondeaba en la otra dirección. Se notaba que le gustaría volver a hacerlo.

-Claro, cuando quieras. Pero ahora debemos volver.
Renesmee asintió, y unos segundos después tire de las riendas hacia la derecha.

-Agárrate fuerte, aprieta las piernas y túmbate hacia delante - la dije a Renesmee, y fue que lo que ella hizo.

Yo hice lo mismo, y con unos tirones de riendas mas, Vulcano descendió en picado. Renesmee y yo empezamos a gritar y reir; al igual que a mi, parecía que a Renesmee le gustaban las emociones fuertes, lo que me resultaba gracioso para alguien de su edad.

Aterrizamos delante de la casa de los Cullen, donde toda la familia nos miraba un poco nerviosos.

Primero me baje yo y después cojo a Renesmee, la baje, y ella fue corriendo y sonriendo a abrazar a su madre. La contó todo el paseo, la contó que le encantaría volver a hacerlo. Bella parecía que confiaba en mi al igual que los demás Cullen.

Los Cullen tenían que buscar mas testigos, yo acepté serlo, aun sabiendo que estábamos en contra de los Vulturis.

Según entendí comenzarían por el Clan de Denali.


Narrado por Edward Cullen:

La llegada de Selenia nos tranquilizó, sabíamos que Alice y Jasper nos ayudarían sin importar la distancia que nos separase. Comenzaríamos a buscar testigos, y comenzaríamos por nuestros primos de Denali. Teníamos buenas relaciones con ellos, menos con Irina, que fue la que nos delató a los Vulturis, y mas tarde desapareció.

Estábamos en el coche, Jacob, Bella, Renesmee y yo; ya llegábamos a la casa de los Denali, y Tanya, Kate, Carmen, y Eleazar salieron de ella cuando nos vieron parar.

Mire a Bella, ella me sonrió, la devolví la sonrisa, y salí del coche.
Caminé hacia ellos, sabiendo que la forma en la que me presenté allí, les despertaría preguntas.

-¿Edward va todo bien? ¿Por que no avisaste de que venias? - me preguntó Carmen

-¿Es por Irina? ¿Sabéis algo de ella? - me preguntó Kate

-No directamente- la contesté yo

-¿Por que te espera tu esposa en el coche? - me preguntó Eleazar

-¿Y por que habéis traído un lobo? Puedo olerlo desde aquí - dijo Kate
Yo ya me estaba agobiando un poco con tantas preguntas

-Mi familia corre peligro, necesito vuestra ayuda

-¿Que ha pasado?- preguntó Carmen

-Es difícil de explicar. ¿Podéis mantener una actitud abierta?- les pregunté esperando un "si".

-Por supuesto - dijo Tanya

Toda la familia empezó a cruzar miradas. Yo miré hacia el coche y Bella, Jacob y Renesmee ya salían de el. Cuando el clan de Denali la vio se les cambió la expresión de preocupación la cara a una de miedo. Me supuse lo peor; una pelea.

-Los Vulturis vendrán a por nosotros - le dijo Kate a Tanya

-Llévate esa cosa de aquí - me dijo Tanya sin retirar la mirada de terror de mi hija

-No es lo que parece...- intenté explicarle yo, pero no pude acabar.

-¡Esto es un crimen! - me gritó Tanya y se abalanzó hacia mi

Comenzó una pequeña pelea entre Tanya, Kate y yo. Intenté retirarlas a las dos, pero derrepente se pararon en seco delante mio al oír unos rayos y truenos; yo esperaba que fuese lo que pensaba.

Toda la familia miró al cielo extrañada ya que no hacia mal tiempo

-¿De donde viene eso? - preguntó Kate mientras los truenos no paraban de resonar.


domingo, 3 de febrero de 2013

Capítulo 4º: Descubriendo a Renesmee


Narrado por Bella Cullen:

Alice y Jasper nos habían mandado a una misteriosa vampira desde Volterra. Nos mandaron a Selenia Venturi. Esa chica tenía un extraño poder incontrolable para ella sobre los rayos y truenos, así que tendríamos que tener cuidado con ella.

Selenia, aún siendo de Volterra, si conocía a Carlisle y el confiaba en ella, sabiendo nuestra situación, nosotros también deberíamos confiar.

Selenia debería saber lo que era Renesmee, así que Carlisle acompañó a Renesmee hacía ella.


Narrado por Selenia Venturi:

Hacía todo lo posible por controlar los truenos, no quería que ocurriese nada malo que se pudiera evitar.

Carlisle venía con la niña hacía mi, y a cada paso me iba tranquilizando más. Cuando los dos estaban ya delante mio, yo me puse en cuclillas delante de ella, y de reconocer que era extremadamente mona.

-Esta es Renesmee - me dijo Carlisle

-Hola, ¿como estas? - me dijo ella. La verdad, su nombre me resultaba gracioso

-Muy bien. Gracias. Me llamo Selenia, he venido a ayudarte, y creo que tienes que enseñarme algo ¿no? - la pregunté yo mirándola a los ojos con una sonrisa.

-Si, tienes que ver una cosa - me dijo ella levantando su mano hasta tocar mi mejilla.

Lo que vi fue algo extraño, fue como si hubiese tenido una visión como las de Alice. Vi a Bella, tumbada en una camilla de hospital en la casa de los Cullen, pero no como vampira, estaba muy delgada, casi a punto de morir, pero aun así sonreía, y tenía a un hermoso bebé en sus brazos, y después la oí decir con una voz cansada pero dulce: "Eres preciosa, hija mía".

Ese bebé era Renesmee, ella nació cuando Bella todavía era humana, de modo que, no era del todo vampira ni del todo humana, eso significaba, que los Cullen no habían roto ninguna regla. Ya lo comprendí todo. Debía ser testigo.

Unos segundos después de verlo, se podría decir que "desperté".
Renesmee retiró la mano de mi mejilla y me sonrió.

-Vaya - exclamé yo asombrada mientras la devolví la sonrisa

Ella dejó salir una pequeña risa que indicaba que ya no me tenía miedo.

-¿Nos ayudarás?-me preguntó Esme mirándome mientras me levantaba.

-Claro. Lo haré - afirmé yo sinceramente

-Gracias - me dijo Bella mirándome con una mirada muy agradecida.

-Ahora que todos somos amigos... - comenzó a decirme Emmet mientras se acercaba a mi - ha habido algo que quería preguntarte, nada una cosilla sin importancia, ¿que era?. A si ya me acuerdo ¡¿Que demonios es eso?!-me preguntó un poco alterado señalando a Vulcano que estaba detrás de mi.

-Se llama Vulcano, es un fénix. Supongo que no sabréis lo que es. Lo sabréis más adelante - le explique yo.

-Es muy bonito - dijo Renesmee mirándolo

-¿Quieres dar una vuelta? Es más dócil que un corderito -la dije yo

-¿Puedo? - me preguntó con una sonrisa.

-Si tu madre te deja...- dije yo mirando a Bella que ella afirmaba con una sonrisa un poco insegura - creo que si.

Me dí la vuelta, agarré las riendas y me subí.
-Bella, coge a Renesmee y acércala. Tranquila, no os hará daño. - la dije yo al ver que Bella estaba un poco nerviosa ya que Vulcano giró la cabeza hacía ella

Yo cogí a Renesmee por debajo de los brazos y la subí delante y muy pegada a mi a lomos de Vulcano.

Ella acarició el plumaje rojo y dorado varias veces, y a Vulcano parecía que le gustaba.

-Es muy suave - exclamó ella girando la cabeza hacía mi con una sonrisa

-Si, es muy suave. ¿Estas preparada? - le pregunte yo con una sonrisa traviesa.

-¡Claro!

-Pues agárrate bien a las riendas.

Renesmee las agarró con fuerza mientras sonreía. 
Vulcano comenzó a batir las alas, miró al cielo, dio un graznido y de un saltó se elevó hacía arriba.

En la mirada de Renesmee se veía que estaba disfrutando, no paraba de reír.