Narrado por Selenia Venturi:
Los Denali se unieron a nosotros, pero solo con ellos no seria suficiente. Carlisle y Esme se dirigían a Egipto, a buscar ayuda a un clan formado por Amun, Benjamín, Tia y Kebi; por parte de Amun fue difícil que viniesen, pero gracias a un vampiro llamado Benjamín lo hicieron.
También llegaron dos vampiras, Senna y Zafrina, del Amazonas, a mi me recordaban a Pocahontas, al menos llevaban tan poca ropa como ella.
Conocí a Jacob, un Quileute, sin que yo pudiese creerlo se imprimió en Renesmee, o Nessie, como el la llamaba ; también conocí a el resto de la manada, Seth y Leah era con los que mejor me llevaba.
Carlisle también convenció a sus amigos irlandeses para que viniesen hacía Forks: Liam, Maggie y Siobhan.
También llegaron los nómadas Mary, Randall, Peter y Charlotte, ellos eran los más impredecibles de todos.
Conocí a Alistair, un nómada solitario, al que le gustaba vagabundear solo, al igual que a mi.
Rosalie y Emmet también nos trajeron a Garreth, un vampiro en el que noté una gran observación hacía Kate Denali.
Era de noche. Estaba en la casa de los Cullen, con Carlisle junto a una ventana abierta y Vulcano con el tamaño de un águila sobre ella, listo para emprender el vuelo. Mi rostro miraba las estrellas de las doce de la noche, pero de forma triste.
-¿Crees que vendrán? Ya sabes que les gusta estar en el anonimato. Los Wikinays no acuden si no es completamente necesario - le dije a Carlisle mientras el estaba sosteniendo una carta en las manos.
-Esto es una emergencia, no te lo pediría si no fuera completamente necesario.-me dijo Carlisle dándome la carta - debemos tener fe.
-Han pasado 96 años y sigo teniendo pesadillas estando despierta, en cada una de ellas siento el don de Jane, o el de Alec, también siento que Aro estuviera leyendo mi mente, de nuevo. Una parte de mi desea alejarse de Italia, pero otra piensa que debe quedarse- dije bajando la cabeza mirando la carta - es posible que vengan a por mi.
-Eso no pasará, tanto para proteger a Renesmee, todos los demás están aquí para proteger al que lo necesite, si hay una batalla, estaremos todos juntos-me dijo Carlisle acariciándome un hombro
-Esme es afortunada por tenerte a ti - le dije sonriendo y levantando la cabeza hacía el.
Yo me acerqué a Vulcano que estaba posado en la ventana, el me miró.
-Vulcano - le dije acercándole la carta al pico, el la cojio - A volar.- El salió volando, ya sabia a donde ir.
Me apoyé en la ventana, y Carlisle junto a mi. Me giré hacía el, el hacia mi, y le dije:
-Gracias
-¿Por que?- me preguntó con una mirada curiosa.
-Puede que tu no me transformaras, pero... tu eres la razón... por la que sigo con vida
-¿Todavía recuerdas lo de Volterra?
-Claro que lo recuerdo. Fue una pesadilla hasta que te conocí a ti - dije y no pude controlar que una lagrima saliese de mi.
-Todo ira bien, créeme.
-Yo siempre me he fiado de ti. Pero tengo miedo. Soy una cobarde ¿verdad? - le dije sonriendo.
-Tener sentimientos no te convierte en una cobarde, eso es algo que nos hace más humanos, incluso a los vampiros - me devolvió la sonrisa.
-Siempre me has sabido consolar. Gracias. Pero si los demás testigos supieran lo que fui en mi vida pasada, todo se complicará.
-No ocurrirá nada malo. Y no volverás con los Vulturis. Puedes quedarte en nuestra casa hasta que lo necesites, y podrías considerar quedarte en nuestra familia
Escuchar eso de Carlisle me tranquilizó, aun sabiendo que el estaba con Esme, siempre supe que el y yo teníamos una relación un tanto especial. Sabia que estaría allí si le necesitaba.
-Cuando estoy contigo siento que estoy con un hermano. De nuevo, gracias por todo lo que has hecho por mi.
-Todo irá bien, te lo prometo, y si los Vulturis intentan llevarte con ellos haré todo lo que esté en mi mano para impedirlo.
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