Narrado por Selenia Venturi:
Llegué a la casa de los Cullen a lomos de Vulcano, le detuve, bajé y me acerqué a ellos; pero al ver el miedo que yo les notaba al ver la criatura que me traía,
me paré a un par de metros de ellos, pero sin borrar la sonrisa de la cara.
-Hola a todos - les dije yo a todos, mire hacia Vulcano que se acercaba hacia a mi, y continué. - Tranquilos no os hará daño. Hola Carlisle - dije girando mi cabeza hacia el, ya que el y yo ya nos conocíamos desde hace tiempo, pero no conocía a su familia
Cuando acabé Vulcano soltó un pequeño graznido mirando al cielo sobre las patas traseras y agitando las delanteras como los caballos. Los Cullen dieron un paso hacia atrás por el susto que recibieron, y a mi me causó una pequeña risa al ver eso.
-Hola Selenia, es un placer volver a verte - me dijo Carlisle estrechándome la mano - Esta es mi familia: mi mujer, Esme; mis hijos adoptivos, Emmet y Edward; mi hija adoptiva, Rosalie; y mi nuera, Bella. - me dijo haciendo un gesto hacia cada uno de los de la familia.
-Yo soy Selenia Venturi. Yo creo que os faltan dos miembros de la familia - les dije con una sonrisa traviesa pensando en Jasper y Alice.
-¿Conoces a Alice y Jasper? - me preguntó el chico musculoso y alto que era Emmet junto a la chica rubia que era Rosalie.
-Ellos me han pedido que venga. He venido desde Volterra en Italia.
Cuando oyeron la palabra "Volterra" noté un pequeño gesto de desconfianza en sus rostros. ¿Creerían que tendría alguna relación con los Vulturis? Si es lo que creían entendía que no se fiaran de mi, ya que tuvieron complicaciones con ellos hace tiempo en Volterra.
-Me han dicho que tenéis un pequeño problema pero no me lo han llegado a explicar. Bien...¿que ha pasado? - les dije
-No es fácil... - me dijo Edward, mientras el y su esposa Bella se acercaban a mi, bastante juntos como si estuvieran escondiendo algo.
-Hola soy Edward, y esta es mi esposa Bella - me dijo Edward mientras yo le estrechaba la mano a el y a Bella.
-Encantada. ¿Que es lo que ocurre? - les pregunté yo
Edward soltó un pequeño suspiro, y Bella y el se miraron mutuamente. Edward asintió, Bella se giró y de detrás de ella apareció algo que no me lo podía creer. Era una niña de pelo marrón ondulado. Sabia lo que era.
Al verla, di dos rápidos pasos hacía atrás, y numerosos truenos y relámpagos resonaron en el cielo.
Todos miraron al cielo, y me pareció oír decir a Esme:"Creo que es ella"
La niña se agarró a Bella, porque se asustó al oír los truenos.
-¿¡Que habéis hecho!? - exclamé yo, todavía no me creía lo que estaba viendo, habían creado una niña inmortal
-Escúchanos por favor, ella no es lo que parece - me dijo Bella sin quitarla la vista de encima a la niña
-¡Quitarla de mi vista! - les dije a Bella y Edward mientras los truenos seguían resonando, y se veía al resto de la familia dispuesta a atacarme si era necesario.
-Tu sabes lo que los Vulturis pueden llegar a hacernos si la gente tiene una impresión equivocada de ella - dijo Carlisle mientras corría hacia mi, y para asegurarse de que nadie le podía oír, me susurró al oído - Si es cierto que en un momento de tu vida me llegaste a amar de verdad... haz esto por mi. Por favor.
Eso que dijo era cierto, aunque me daba vergüenza admitirlo, después de transformarme en Italia Carlisle me ayudó cuando el estaba estudiando medicina en Volterra. Tras ayudarme durante semanas me llegué a enamorarme de el, pero como el estaba casado con Esme simplemente se lo dije para sentirme mejor y dejé que viviese su vida con ella.
-Vale. Lo haré - le dije mirándolo a los ojos - pero me gustaría hablar a solas con la niña, así sabréis que os podéis fiar de mi.
Carlisle apartó la mirada de la mía para dirigirse hacia la niña, se puso en cuclillas para estar a su misma altura, y comenzó a decirla:
-Quiero que conozcas a una amiga - la dijo Carlisle
-Pero creo que no la caigo bien - dijo la pequeña niña
Carlisle la sonrió. Esa frase me resultó graciosa , y la verdad la niña me resultaba agradable.
-Si la caes bien, solo es que no ha conocido a nadie como tu. ¿Vienes a hablar con ella? - dijo Carlisle extendiendo su mano hacia ella.
-Vale - le dijo la niña agarrándole la mano.
Y los dos se dirigieron hacía mi y yo les recibí con una sonrisa, aunque ver al resto de la familia dispuesta a atacar en cualquier momento me incomodaba un poco, y yo seguía tratando de controlar los truenos.
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