Narrado
por Selenia Venturi:
Todos
mostraron coraje, incluida yo; y ese pequeño “duelo de palabras”
con Alistair me motivó para seguir adelante.
Ya
recibimos respuestas escritas de los Wikinays.
Estábamos
Carlisle y yo sentados en las escaleras del porche, el con una carta
entre las manos y yo a su lado.
-Por
fin - dije yo mirando la carta - Sabia que tendríamos noticias. Tu
seguro que dudaste de mi en algún momento ¿verdad, Carlisle? - le
pregunté yo con una sonrisa
-Claro
que no - me dijo sonriendo.
Al de
unos momentos llegaron, los Denali, los irlandeses, Benjamín y Tia,
Emmet, Edward, Bella y Renesmee, Rosalie, los rumanos, las vampiras
del Amazonas y todos los nómadas menos Alistair; lo que me
sorprendió un poco fue que Garreth venia con Vulcano sobre el
hombro, y con una sonrisa de oreja a oreja.
-Eh!
¡Selenia! Me cae bien el pájaro este. - me dijo acariciándolo
mientras Vulcano graznaba.
-Y tu
también le caes bien - le dije riendo. Yo lo sabia porque Vulcano y
yo nos podíamos comunicar.
-¿Te lo ha dicho el? - me preguntó señalándolo, a lo que yo le asentí. - Y... ¿que más te dice?
-¿Te lo ha dicho el? - me preguntó señalándolo, a lo que yo le asentí. - Y... ¿que más te dice?
-Pues...
que... ¿Dejes de intentar de darle gusanos para comer? ¿¡Enserio
le haces eso!? - exclamé yo sorprendida pero con una mirada un poco
vacía porque se podía decir que estaba sumergida en los
pensamientos que me mandaba Vulcano - Que... dejes de llamarle
“pajarraco”, y que... - me quedé un poco en silencio porque no
sabía si lo entendí bien - y... que... ¿¡Dejes de intentar
asustar a Emmet por la noche fingiendo que algo le va a atacar!?
-¿¡Así
que eras tu!? - le preguntó a gritos Emmet a Garreth.
-¿Lo
siento? - le dijo el. Después se dirigió a mi - ¿Y puedes hacer
que yo le oiga también?
-Seguro
que el te dejará dentro de poco. Ya te estas ganado su confianza.
-le dije yo mirando a Vulcano.
-¿Que
le pasa? - preguntó Renesmee asustada. Señaló el hombro de Garreth
donde estaba Vulcano, el cual estaba literalmente ardiendo.
-¡Ahí
Dios mio! - grito Garreth moviéndose rápidamente a un lado, lo que
hizo que Vulcano saliese volando hasta posarse en la rama del árbol
más cercano a nosotros.
-Tranquilos,
no pasa nada. - les dije yo levantándome y acercándome al árbol
con cuidado de no quemarme.
Vulcano
extendió las alas, levantó la cabeza mirando al cielo y ardió por
completo. Se hizo cenizas y esas cenizas cayeron sobre la rama.
Todos
me miraron con cara de tristeza. Seguramente pensaran que Vulcano
había muerto.
-Vaya...
- comenzó a decir Garreth - Lo siento.
-¿Por?
- le pregunté yo disimulando para ver lo que diría
-Pues...
Porque... Tu pájaro... ha... ¡Ya sabes! - me dijo el con tacto, y
yo no pude evitar soltar una carcajada. A lo que todos me miraron
extrañados.
-Como
se nota que nunca habéis visto un fénix - les dije yo ha todos
retirando poco a poco las cenizas de la rama del árbol - Vulcano;
como ya sabéis, es un fénix, estalla en llamas cuando su hora
llega, y después... - hice una pequeña pausa para darle un poquito
de misterio, algo que me gustaba mucho - ...renacen de sus cenizas.
-¿Enserio?
- me preguntó Maggie.
-Creo
que tu ya sabes mi respuesta. ¿Notas que este mintiendo? - la
pregunté yo sonriendo, porque yo ya sabía cual era su don. Desde
que llegó nos hicimos muy amigas. Incluso la puse el mote de
“Detector de Mentiras”.
Después
de decirle mi última palabra a Maggie, me giré a la rama y de un
soplo retiré toda la ceniza, y lo único que quedo sobre la rama fue
un pequeño polluelo de color rojo, naranja y dorado. Era Vulcano,
como si acabase de nacer. Me acerqué a el y el me miró mientras me
piaba suavemente. Lo puse entre mis manos, me acerqué a Renesmee y
me puse en cuclillas delante de ella enseñándoselo. Ella lo miro y
lo acarició sonriendo.
-Es
muy bonito - me dijo, a lo que yo le devolví la sonrisa
-Los
fénix son criaturas muy poderosas. Pueden elevar muy pesadas cargas.
Y sus lagrimas tienen poderes curativos. - la expliqué yo.
-¿De
verdad? - me preguntó con mucha curiosidad.
-Si.
Oye. Hazme un favor. Cuídalo hasta que vuelva a su tamaño normal.
¿Lo harás? ¿Por mi? - la pregunté haciendo unos pucheros, a los
que ella se rió.
-Lo
cuidaré muy bien, te lo prometo. - me dijo ella mientras le dejaba a
Vulcano entre las manos.
-Gracias.
Y tranquila, no tarda muchos días en crecer - después de decirla
eso, Nessie se fue corriendo hacía dentro de la casa, parecía que
iba a cumplir su promesa a toda costa.
-¿Puedo
bañarlo? Para quitarle el resto de la ceniza. ¿Porfiiiiis? - me
preguntó sacando la cabeza por la puerta, poniendo pucheros, y con
un chorro de voz como el de una cotorra.
-Si...
Claro... ¿Por que no...? - la dije yo un poco dudosa. Esperaba que
no le vistiera, ni le pusiera colonia, ni le maquillara; aunque
siendo sobrina de Alice, es eso lo que una puede esperar.
-Bueeeeeeno...
Y la carta... ¿que dice? - preguntó Garreth, que parecía un poco
nervioso después de lo de Vulcano; aunque no me sorprende, porque
tener un pájaro del tamaño de un águila en el hombro y que arda
sin más... pues... como que asusta un poco.
Carlisle
me dio la carta y comencé a leerla:
Querida
Selenia:
Recibimos
tu carta hace una semana, no nos decidimos a responderte hasta que
Alice y Jasper vinieron a hablar con nosotros. Cuando llegue el
momento adecuado llegaremos. Aunque estén formando un ejercito, lo
principal sería intentar hablar con los Vulturis, tu eres la única
que puede convencer a Aro. Y si en verdad los hombres lobo estarán
de nuestro lado, tendremos cierta ventaja.
Cuando
la batalla legue, debemos asegurarnos de llevar a los Vulturis a un
lugar donde tanto nuestros dones como los vuestros puedan tomar
partido.
Os
recomendamos entrenar el don de Bella, de algún modo podrá
ayudaros. Eso de entrenar también va por ti; ya que no nos gustaría
mucho si hubiera también una tormenta en nuestra contra.
Estar
preparados antes de que la nieve cuaje, será entonces cuando
vendrán.
P.D:
Aseguraos de que la niña este lejos de todos nosotros cuando la
batalla comience.
Heletla
Todos
parecían calmados tras saber que tendríamos más ayuda.
-¿Quien
es Heletla? - preguntó Garreth; que todavía se estaba quitando las
cenizas del hombro.
-Una
de las tres lideres de los Wikinays, junto con Yunthara. - le
respondí guardando la carta en el sobre y dándosela a Carlisle.
-Y...
¿quien es el otro? Porque solo as dicho dos.
-No
es un “el”, es una “la”. Y... da la casualidad de que la
tienes delante.
-Se
me ha ocurrido una cosa. Tu eres una de las líderes de los Wikinays,
conoces muy bien a los Vulturis, y con tu fénix y tu don podrías
abrirnos camino; podrías guiarnos, ser nuestra “líder” por así
decirlo ¿que dices? - me propuso Garreth
-Pues...
por mi... ¡Vale! - dije dudando un poco - Pero... ¿Los demás
estáis de acuerdo? - pregunté yo mirando a todos a mi alrededor. Y
el último a Carlisle.
Todos
asistieron
Carlisle
me miró sonriendo, me cogió de la mano, se levantó; a lo que le
seguí, y me dijo:
-Hay
tienes la repuesta.
De
repente alguien saltó de la rama de uno de los árboles al suelo. Me
sorprendió ver que era Alistair, (porque tras nuestra pequeña pelea
no me imaginaba que iba a volver) pero me sorprendió aún más lo
que dijo:
-Suena
bien. Te seguiré. Veamos hasta donde puedes hacernos llegar.
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